Cirugía del cáncer de seno

DR. ANTONIO VELA OLIVO

La mayoría de las mujeres con cáncer de seno tiene algún tipo de cirugía. A menudo, se necesita cirugía para extirpar un tumor de seno. Las opciones quirúrgicas son la cirugía conservadora del seno y la mastectomía. La reconstrucción del seno se puede hacer al mismo tiempo que la cirugía o en una fecha posterior. La cirugía también se hace para verificar si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos que están debajo del brazo. Las opciones para esto incluyen una biopsia del ganglio linfático centinela y una disección de los ganglios linfáticos axilares.

Cirugía conservadora del seno:

A este tipo de cirugía algunas veces se le llama mastectomía parcial (segmentaria).Sólo se extirpa una parte del seno afectado, aunque la cantidad extirpada depende del tamaño y la localización del tumor y de otros factores. Si se va a administrar radioterapia después de la cirugía, puede que se coloquen pequeños clips de metal (los cuales se mostrarán en las radiografías) dentro del seno durante la cirugía para marcar el área de los tratamientos con radiación.

En la tumorectomía se extirpa sólo la masa del seno y un margen circundante de tejido normal. La radioterapia usualmente se administra después de una tumorectomía. Si también se va a administrar quimioterapia adyuvante, por lo general se retrasa la radiación hasta que la quimioterapia sea completada.

En una cuadrantectomía se extirpa más tejido del seno que en una tumorectomía. Un cuarto del seno se extirpa en una cuadrantectomía. Después de la cirugía habitualmente se administra radioterapia. De nuevo, esto puede retrasarse si también se va a administrar quimioterapia.

Si se encuentran células cancerosas en cualquier de los bordes del fragmento de tejido extirpado, se dice que tiene márgenes positivos. Cuando no se encuentran células cancerosas en los bordes de tejido, se dice que los márgenes son negativos o claros (libres). La presencia de márgenes positivos significa que pudieran haber quedado algunas células cancerosas después de la cirugía. Si el patólogo encuentra márgenes positivos en el tejido extirpado mediante la cirugía, es posible que el cirujano necesite volver a extirpar tejido adicional. Esta operación se llama una re-escisión. Si el cirujano no puede remover suficiente tejido del seno como para obtener márgenes quirúrgicos que no contengan cáncer, puede que se necesite una mastectomía.

También es importante la distancia desde el tumor al margen. Incluso si los márgenes están “claros”, éstos podrían estar “cerca”, lo que significa que la distancia entre el borde del tumor y el borde del tejido removido es muy poca y puede que también se necesite más cirugía. Puede que los cirujanos no concuerden con lo que es un margen adecuado (o bueno).

Para la mayoría de las mujeres con cáncer de seno en etapa I o II, la terapia de conservación del seno (tumorectomía/mastectomía parcial y radioterapia) es tan eficaz como una mastectomía. Las tasas de supervivencia de las mujeres que reciben estos dos tratamientos son las mismas. Sin embargo, la terapia de conservación del seno no es una opción para todas las mujeres que padecen cáncer de seno (lea la discusión sobre la tumorectomía y la mastectomía a continuación).

Algunas veces se puede omitir la radioterapia de la terapia conservadora de seno. Este tema es algo controversial. Por lo tanto, las mujeres pueden considerar la tumorectomía sin la radioterapia si tienen todas las características siguientes:

    1. Tienen 70 años o más.
  • Tienen un tumor que mide 2 cm o menos de diámetro mayor y que ha sido extirpado completamente (con márgenes libres).
  • El tumor es receptor de hormona positivo, y las mujeres están recibiendo terapia hormonal (tal como tamoxifeno o un inhibidor de aromatasa).
  • Ningún ganglio linfático contiene cáncer.

Usted debe hablar con los especialistas en cáncer que le atienden sobre esta posibilidad.

Posibles efectos secundarios:

Los efectos secundarios de estas operaciones pueden incluir dolor, inflamación temporal, sensibilidad y tejido cicatricial rígido que se forma en el área de la cirugía. Como en toda operación, también son posibles las infecciones y el sangrado en el lugar de la cirugía.

Entre más grande sea la porción del seno extirpada, mayores son las probabilidades de que haya un cambio notable en la forma del seno después del procedimiento. Si los senos lucen muy diferentes después de la cirugía, es posible que se pueda hacer algún tipo de cirugía reconstructiva (lea la sección “Cirugía reconstructiva”) o reducir el tamaño del seno normal para que los senos sean más simétricos. Puede que sea posible hacer este procedimiento durante la cirugía inicial. Antes de la cirugía, es muy importante hablar con su médico (y posiblemente con un cirujano plástico) para tener una idea de cómo es probable que los senos luzcan después de la operación y saber cuáles serían sus opciones.

Mastectomía:

La mastectomía es una cirugía en la que se extirpa el seno por completo. Conlleva la extirpación de todo el tejido del seno, y algunas veces, también los tejidos adyacentes.

Mastectomía simple:

En este procedimiento, también llamado mastectomía total, el cirujano extirpa todo el seno, incluyendo el pezón, pero no extirpa los ganglios linfáticos axilares ni el tejido muscular que se encuentra debajo del seno. Algunas veces se remueven ambos senos (mastectomía doble), a menudo como cirugía preventiva en las mujeres con un riesgo muy alto de cáncer de seno. La mayoría de las mujeres, si son hospitalizadas, pueden ser dadas de alta al día siguiente. Éste es el tipo más común de mastectomía usado para tratar el cáncer de seno.

Mastectomía con conservación de piel:

Para algunas mujeres que están considerando la reconstrucción inmediata, se puede hacer una mastectomía con preservación de la piel. En este procedimiento, se deja intacta la mayor parte de la piel sobre el seno (a parte del pezón y la areola), lo cual puede resultar tan bien como en una mastectomía simple. La cantidad de tejido mamario extirpado es la misma que en la mastectomía simple.

Este método se usa sólo cuando se planea hacer la reconstrucción inmediata del seno. Puede que no sea apropiado para tumores más grandes o para aquellos que están cerca de la superficie de la piel. Los implantes o el tejido de otras partes del cuerpo se usan para reconstruir el seno. Este método no se ha estado usando tanto como el tipo de mastectomía más convencional, pero muchas mujeres lo prefieren ya que ofrece la ventaja de formar menos tejido cicatricial y permitir la reconstrucción de un seno que parece más natural.

La mastectomía con conservación del pezón es una variación de la mastectomía de preservación de la piel. Este procedimiento es una opción más frecuente en mujeres que padecen de un cáncer pequeño en etapa temprana cerca de la parte externa del seno, sin ningún signo de cáncer en la piel o cerca del pezón. En este procedimiento, se extirpa el tejido del seno, pero la piel y el pezón del seno se dejan en su lugar. A esto le sigue una reconstrucción del seno. Durante el procedimiento, el cirujano a menudo extirpa el tejido del seno que está debajo del pezón (y la areola) para determinar si contiene células cancerosas. Si se encuentra cáncer en este tejido, el pezón está afectado con cáncer y tiene que ser extirpado. Aun cuando no se encuentra cáncer debajo del pezón, algunos médicos administran una dosis de radiación al tejido del pezón durante o después de la cirugía para tratar y reducir el riesgo de que regrese el cáncer.

Aún existen algunos problemas con las cirugías para la conservación del pezón. El pezón no tiene un buen suministro de sangre. Por lo tanto, algunas veces se puede atrofiar o deformar. Debido a que también se cortan los nervios, queda poca o ninguna sensación en el pezón. En mujeres con senos más grandes, el pezón puede lucir fuera de lugar después de reconstruir el seno. Como resultado, muchos médicos creen que esta cirugía es más eficaz en mujeres con senos pequeños o medianos. Este procedimiento deja poca cicatriz visible, pero si no se realiza adecuadamente, puede dejar más tejido del seno que las otras formas de mastectomía. Esto podría causar más riesgo de padecer cáncer que si se realiza una mastectomía simple o una mastectomía con preservación de piel. En el pasado, esto representaba un problema, pero las mejoras en la técnica han contribuido a que esta cirugía sea más segura. Aun así, muchos expertos consideran que los procedimientos para la conservación del pezón conllevan muchos riesgos como para que sean tratamientos convencionales del cáncer de seno.

Mastectomía radical modificada:

Este procedimiento consiste en una mastectomía simple más la extirpación de los ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo). La cirugía para extirpar estos ganglios linfáticos se discute con detalles más adelante en esta sección.

Mastectomía radical:

En esta operación extensa, el cirujano extirpa todo el seno, los ganglios linfáticos axilares y los músculos pectorales (pared torácica) que se encuentran debajo del seno. Esta cirugía fue muy común durante un tiempo, pero se ha descubierto que una mastectomía radical modificada ofrece los mismos resultados. Esto significa que no había necesidad de pasar por la desfiguración y los efectos secundarios de una mastectomía radical. Por lo tanto, hoy día estas cirugías se realizan en pocas ocasiones. Puede que esta operación se siga haciendo para tumores grandes que están creciendo hacia los músculos pectorales debajo del seno.

Posibles efectos secundarios:

Además del dolor después de la cirugía y el cambio obvio en la forma del seno, los posibles efectos secundarios de la mastectomía incluyen infecciones de la herida, hematoma (acumulación de sangre en la herida) y seroma (acumulación de líquido transparente en la herida). Si también se extirpan los ganglios linfáticos axilares, pueden aparecer otros efectos secundarios (lea la sección “Disección de ganglios linfáticos axilares”).

Selección entre la cirugía de conservación del seno y la mastectomía:

Muchas mujeres que padecen cáncer en sus etapas iniciales pueden elegir entre la cirugía de conservación del seno y la mastectomía.

La ventaja principal de la cirugía de conservación del seno consiste en que permite a una mujer preservar la mayor parte de su seno. Por otro lado, una desventaja es la necesidad usual de radioterapia (con más frecuencia durante 5 a 6 semanas) después de la cirugía. Un pequeño número de mujeres que se someten a la cirugía de conservación del seno no necesita radiación, mientras que un pequeño porcentaje de mujeres que optan por una mastectomía aún necesitarán radioterapia en el área del seno.

Asegúrese de obtener todos los datos cuando esté considerando la cirugía de conservación del seno y la mastectomía. Es posible que usted tenga una inclinación inicial a favor de la mastectomía como medida de “deshacerse del cáncer lo más rápido posible”. Esta inclinación puede llevar a que las mujeres prefieran la mastectomía con más frecuencia que los cirujanos. Sin embargo, la realidad es que la mastectomía no provee una mejor probabilidad de una supervivencia a largo plazo o un mejor resultado del tratamiento en la mayoría de los casos. Los estudios que siguen a miles de mujeres por más de 20 años muestran que cuando se puede hacer la cirugía de conservación del seno, en lugar de la mastectomía, ésta última no provee una mejor probabilidad de supervivencia del cáncer de seno.

La mayoría de las mujeres y sus doctores prefieren la cirugía de conservación del seno y la radioterapia, cuando es una opción razonable, pero su elección dependerá de varios factores, tales como:

    1. Cómo se siente con respecto a la pérdida del seno.
    2. Cómo se siente con respecto a recibir radioterapia.
  • Qué tan lejos tendría que viajar para recibir la radioterapia y por cuánto tiempo tendría que recibirla.
  • Si usted cree que querrá realizarse más cirugía para reconstruir el seno después de someterse a una mastectomía.
  • Su preferencia por una mastectomía como una vía para deshacerse de su cáncer de la forma más rápida posible.
  • Su temor a que regrese el cáncer.

Para algunas mujeres, la mastectomía puede ser claramente una mejor opción. Por ejemplo, generalmente no se recomienda una tumorectomía o terapia de conservación del seno para:

  • Mujeres que ya han recibido radioterapia en el seno afectado.
  • Mujeres con dos o más áreas cancerosas en el mismo seno que están muy separadas entre sí como para poderse extirpar mediante una sola incisión quirúrgica, mientras se mantiene satisfactoriamente la apariencia del seno.
  • Mujeres en quienes la tumorectomía inicial, junto con su re-escisión(s), no extirpó completamente el cáncer.
  • Mujeres con ciertas enfermedades graves del tejido conectivo, como por ejemplo esclerodermia o lupus, que pueden causar que estas mujeres sean especialmente sensibles a los efectos secundarios de la radioterapia.
  • Mujeres embarazadas que requerirían radiación durante el embarazo (con el riesgo de dañar al feto).
  • Mujeres con tumores grandes (que miden más de 5 cm [2 pulgadas] de diámetro mayor) que no se reducen mucho de tamaño con quimioterapia neoadyuvante.
  • Mujeres con cáncer inflamatorio del seno.
  • Mujeres con un cáncer cuyo tamaño es grande en relación con el tamaño de sus senos.

Puede que también se necesiten tomar en cuenta otros factores. Por ejemplo, las mujeres jóvenes con cáncer de seno y con una mutación BRCA conocida están en un riesgo muy alto de un segundo cáncer. A menudo, estas mujeres consideran que se les extirpe el otro seno para reducir este riesgo, y por lo tanto, optarían por una mastectomía. Una mastectomía doble podría hacerse para tratar el cáncer como para reducir el riesgo de un segundo cáncer de seno.

Cirugía de ganglios linfáticos:

Para determinar si el cáncer de seno se ha propagado a los ganglios linfáticos axilares (debajo del brazo), se pueden extirpar uno o más de estos ganglios linfáticos y se examinan por medio del microscopio. Ésta es una parte importante de la estadificación, y para determinar el tratamiento y los pronósticos. Cuando los ganglios linfáticos contienen células cancerosas, existe una mayor probabilidad de que las células cancerosas se hayan propagado a través del torrente sanguíneo a otras partes del cuerpo. La presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos axilares es a menudo un factor importante al decidir qué tratamiento, si alguno, es necesario después de la cirugía (terapia adyuvante).

Disección de ganglios linfáticos axilares (ALND):

En este procedimiento, se extirpan entre 10 y 40 (aunque usualmente menos de 20) ganglios linfáticos de la axila (el área debajo del brazo) y se examinan para determinar si existe propagación del cáncer. Por lo general, la disección de ganglios linfáticos axilares se puede hacer al mismo tiempo que la mastectomía o la tumorectomía, aunque también se puede realizar en una segunda operación. En el pasado, ésta era la manera más común de verificar si había propagación del cáncer de seno a los ganglios linfáticos adyacentes, y aún se realiza en algunos pacientes. Por ejemplo, se puede hacer una disección de ganglios linfáticos axilares si una biopsia previa mostró que uno o más de los ganglios linfáticos axilares tiene células cancerosas.

Biopsia del ganglio linfático centinela (SLNB):

Aunque la disección de los ganglios linfáticos axilares (ALND) es una operación segura y tiene tasas bajas de la mayoría de efectos secundarios, la extirpación de muchos ganglios linfáticos aumenta la probabilidad de que la paciente padezca linfedema después de la cirugía (este efecto secundario se discute más adelante). Para reducir el riesgo de linfedema, los médicos pueden usar una biopsia de ganglio linfático centinela para saber si los ganglios linfáticos contienen cáncer. A través de este procedimiento se sabe si el cáncer se propagó a los ganglios linfáticos sin tener que extirpar muchos ganglios.

En este procedimiento el cirujano detecta y extirpa el primer ganglio linfático en el que penetra un tumor. Este ganglio (o ganglios) linfático, conocido como ganglio centinela, es el que tiene más probabilidades de contener células cancerosas si el cáncer se ha propagado. Para hacer esto, el cirujano inyecta una sustancia radioactiva y/o un colorante azul en el tumor o el área alrededor del tumor. Los vasos linfáticos transportan estas sustancias hacia el ganglio centinela (o los ganglios centinelas).

El médico puede usar un dispositivo especial para detectar radioactividad en los ganglios hacia donde la sustancia radioactiva fluye o puede identificar los ganglios linfáticos que se tornaron azules. Éstas son maneras separadas de encontrar el ganglio centinela, pero a menudo se hacen juntas como una manera de verificación. Luego, el médico corta la piel sobre el área y extirpa los ganglios que contienen el colorante (o radiación). Entonces, estos ganglios (a menudo dos o tres) son observados minuciosamente por el patólogo (debido a que se extirpan menos ganglios que en la disección de los ganglios linfáticos axilares, cada uno se puede observar muy cuidadosamente para determinar si hay cáncer).

Durante la cirugía, el ganglio linfático se puede examinar algunas veces para saber si contiene cáncer. Si se encuentra cáncer en el ganglio linfático centinela, el cirujano puede continuar con una disección axilar completa. Por otro lado, si no se observan células cancerosas en el ganglio linfático al momento de la cirugía, o si el ganglio centinela no fue examinado al hacer la cirugía, éste o éstos se examinarán muy detenidamente durante los próximos días. Si se encuentra cáncer en el ganglio linfático, el cirujano puede recomendar una disección de los ganglios linfáticos axilares (ALND) completa en una fecha posterior.

Si no hay cáncer en los ganglios centinelas, es muy poco probable que el cáncer se haya propagado a otros ganglios linfáticos. Por lo tanto, no es necesario realizar más cirugía de los ganglios linfáticos. La paciente puede evitar los efectos secundarios potenciales de una disección de los ganglios linfáticos axilares completa.

Hasta hace poco, si el ganglio (o los ganglios) centinela tenía cáncer, el cirujano hacía una disección de ganglio linfático axilar completa para ver la cantidad de otros ganglios linfáticos afectados. Un estudio reciente ha demostrado que puede que esto no siempre sea necesario. En algunos casos, puede que sea igualmente seguro no extirpar el resto de los ganglios linfáticos. Esto se basa en ciertos factores, tal como el tipo de cirugía usada para remover el tumor, el tamaño del tumor y el tratamiento que se planeó para después de la cirugía. En la actualidad, omitir la disección de ganglios linfáticos axilares (ALND) es solo una opción para pacientes que se someten a una cirugía de conservación de seno (para tumores que no sean muy grandes) seguida de radiación. No se considera una opción para pacientes que se someten a una mastectomía.

Una biopsia del ganglio linfático centinela se realiza para ver si un cáncer de seno se ha propagado a los ganglios linfáticos adyacentes. Este procedimiento no se realiza si se sabe que cualquiera de los ganglios linfáticos contiene cáncer. Si cualquiera de los ganglios linfáticos que están debajo del brazo o alrededor de la clavícula está inflamado, éste puede ser examinado directamente para determinar si hay propagación del cáncer. Con más frecuencia, se realiza una biopsia por aspiración con aguja fina. En este procedimiento, el médico inserta una aguja muy fina y hueca colocada en una jeringa en un ganglio linfático para extraer una pequeña cantidad de tejido, el cual luego se observa con un microscopio. Si se encuentran células cancerosas, se recomienda hacer una disección de ganglios linfáticos axilares.

Aunque la biopsia del ganglio linfático centinela se ha vuelto un procedimiento común, requiere de mucha destreza. Sólo debe hacerse por un cirujano que tenga experiencia en esta técnica. Si usted está pensando hacerse este tipo de biopsia, pregúntele al equipo de atención médica si éste es un procedimiento que ellos hacen regularmente.

Posibles efectos secundarios:

Como en cualquier operación, es posible que se presente dolor, sangrado, inflamación e infecciones.

El posible efecto secundario principal a largo plazo de la extirpación de los ganglios linfáticos axilares es el linfedema (inflamación del brazo). Esto ocurre debido a que cualquier exceso de líquido en los brazos normalmente regresa al torrente sanguíneo a través del sistema linfático, pero la extirpación de los ganglios linfáticos algunas veces bloquea el drenaje del brazo, lo que causa que este líquido permanezca y se acumule en el brazo.

Hasta el 30% de las mujeres a quienes se les hace una disección de ganglios linfáticos axilares completa padece linfedema. Además, ocurre en hasta el 3% de las mujeres que han tenido una biopsia de ganglio linfático centinela. Puede que sea más común si la radiación se administra después de la cirugía. Algunas veces se presenta una inflamación que dura sólo unas pocas semanas y luego desaparece. En otros casos, la inflamación dura mucho tiempo. Las maneras de prevenir o reducir los efectos del linfedema se analizan en la sección “¿Qué sucede después del tratamiento del cáncer de seno?“. Si su brazo está inflamado, o se siente oprimido o le duele después de la cirugía de los ganglios linfáticos, asegúrese de notificarlo inmediatamente a algún miembro de su equipo de atención médica contra el cáncer.

Es posible que también experimente limitaciones a corto o a largo plazo en el movimiento del brazo y del hombro después de la cirugía. Esto es más común después de una disección de ganglios linfáticos axilares que una biopsia del ganglio linfático centinela. Puede que su médico le pida hacer ejercicios para asegurarse de que usted no presente problemas permanentes con el movimiento (un hombro “congelado”). El adormecimiento de la piel en la porción superior interna del brazo es otro efecto secundario común, ya que los nervios que controlan esta sensación en este lugar viajan a través del área de los ganglios linfáticos.

Algunas mujeres notan una estructura parecida a una cuerda que comienza debajo del brazo y se puede extender hasta el codo. Esta afección, a veces llamada adherencia cicatrizal o cordones linfáticos, es más común después de una disección de los ganglios linfáticos axilares que de una biopsia de ganglio linfático centinela. Es posible que los síntomas no aparezcan por semanas o incluso meses después de la cirugía. Puede causar dolor y limitar el movimiento del brazo y hombro. A menudo, este problema se resuelve sin necesidad de tratamiento, aunque la terapia física parece ayudar a algunas pacientes.

Cirugía reconstructiva:

Después de una mastectomía (o de algunas cirugías conservadoras del seno), es posible que una mujer considere rehacer la forma de su seno; a este procedimiento se le llama reconstrucción del seno. Estos procedimientos se realizan para restaurar la apariencia del seno después de la cirugía.

Si está considerando someterse a una cirugía reconstructiva, se recomienda que lo hable con su cirujano, al igual que con un cirujano plástico que tenga experiencia en la reconstrucción de seno antes de que se someta a la cirugía. Esto le permitirá considerar todas las opciones de reconstrucción. Usted querrá que su cirujano del seno y su cirujano plástico trabajen juntos para diseñar un plan de tratamiento que le prepare lo mejor posible para la reconstrucción en caso de que usted opte por este procedimiento, incluso si desea esperar y someterse a la cirugía de reconstrucción más adelante.

Las decisiones sobre el tipo de reconstrucción y cuándo es el momento de realizarla dependerán de la situación médica de cada mujer y de sus preferencias personales. Usted puede tener la opción entre reconstruir su seno al mismo tiempo que se realiza la mastectomía (reconstrucción inmediata) o en una fecha posterior (reconstrucción demorada). Existen varios tipos de cirugías reconstructivas. Algunos usan implantes de agua salina (agua con sal) o de silicón, mientras otros usan tejidos de otras partes de su cuerpo (reconstrucción con tejido autólogo).

Para aprender más sobre las diferentes opciones de reconstrucción, lea nuestro documento en inglés Breast Reconstruction After Mastectomy. También puede encontrar de utilidad hablar con una mujer que haya tenido el tipo de reconstrucción que usted pudiera estar considerando. Las voluntarias del programa Recuperación a su Alcance (“Reach to Recovery”) pueden ayudarle con este asunto.

Qué esperar de la cirugía:

Para muchas mujeres, la idea de una cirugía puede ser atemorizante. Sin embargo, con una mejor comprensión de lo que se espera que pase antes, durante y después de la operación, se pueden disipar muchos temores.

Antes de la cirugía:

Los procedimientos comunes para la biopsia permiten saber en unos días después de la biopsia si usted tiene cáncer de seno, pero no se sabrá la extensión del cáncer sino hasta después de hacer los estudios por imágenes y la cirugía para el tratamiento local.

Por lo general, usted se reúne con su cirujano unos días antes de la operación para discutir el procedimiento. Este es un buen momento para hacer preguntas específicas sobre la cirugía y analizar los posibles riesgos. Asegúrese de entender cuán extensa es probable que sea la cirugía y lo que debe esperar después de la misma. Si usted está considerando la reconstrucción de seno, haga estas preguntas también.

Se le pedirá que firme un formulario de consentimiento que autoriza al médico a realizar la cirugía. Tómese el tiempo necesario y revise detenidamente el formulario para asegurarse de que entiende lo que está firmando. Algunas veces los doctores le envían la información para que la revise antes de la cita y tenga así suficiente tiempo para leerla y no se sienta apresurada. Es posible que también se le pida que dé su consentimiento para que los investigadores utilicen con propósitos diagnósticos cualquier tejido o sangre que no sea necesaria. Aunque esto no represente un beneficio directo para usted, puede ser de utilidad para las mujeres en el futuro.

Es posible que se le pida que done sangre antes de algunas operaciones, como por ejemplo para la mastectomía combinada con la reconstrucción del tejido natural, si los médicos creen que pudiese ser necesario hacer una transfusión. Tal vez se sienta más segura al saber que en caso de que sea necesaria una transfusión, usted recibirá su propia sangre. Si no recibe su propia sangre, es importante que sepa que en los Estados Unidos, las transfusiones sanguíneas de otra persona son casi tan seguras como recibir su propia sangre. Pregúntele a su médico sobre la posible necesidad de una transfusión sanguínea.

Su doctor revisará su historia médica y le preguntará qué medicamentos está tomando. Esto es para asegurarse de que no está tomando nada que pudiera interferir con la cirugía. Por ejemplo, si está tomando aspirina, medicinas contra la artritis, o medicamentos diluyentes de la sangre (tal como coumadin) es posible que le pidan que deje de tomar el medicamento aproximadamente una o dos semanas antes de la cirugía. Asegúrese de informarle a su doctor sobre todo lo que usted esté tomando, incluyendo vitaminas y suplementos herbarios. Usualmente se le pedirá que no coma ni tome nada durante 8 a 12 horas antes de la cirugía, especialmente si le van a administrar anestesia general (estará dormida durante la cirugía).

También se reunirá con el anestesiólogo o con la enfermera anestesista, el profesional de la salud que le administrará la anestesia durante la cirugía. El tipo de anestesia que se va a usar depende en gran medida de la clase de cirugía que se va a realizar y de sus antecedentes médicos.

Cirugía:

Dependiendo de la probable extensión de su cirugía, es posible que se le ofrezca la opción de un procedimiento ambulatorio (usted regresa a su casa el mismo día) o que se le admita en el hospital.

Se usa anestesia general para la mayoría de las cirugías del seno. Se le colocará una línea intravenosa (usualmente en una vena de su brazo) que el equipo de especialistas médicos utilizará para administrarle los medicamentos que sean necesarios durante la cirugía. Generalmente usted estará conectada a un equipo de electrocardiografía (EKG, por sus siglas en inglés) y se le colocará en el brazo un manguito para medir la presión sanguínea, a fin de poder supervisar el ritmo cardíaco y la presión sanguínea durante la cirugía.

La duración de la operación depende del tipo de cirugía que se va a realizar. Por ejemplo, una mastectomía con disección de los ganglios linfáticos axilares durará de 2 a 3 horas. Después de la cirugía, a usted le llevarán a la sala de recuperación, en donde permanecerá hasta que despierte y su condición y signos vitales (presión sanguínea, pulso y respiración) sean estables.

Después de la cirugía:

La duración de su hospitalización depende del tipo de cirugía que se haya hecho; su estado general de salud y si tiene otros problemas médicos; su condición durante la cirugía; y cómo se sienta después de la cirugía. Usted y su médico deben tomar la decisión sobre la duración de su hospitalización, y no deben tomarla dependiendo de lo que el seguro pagará, aunque es importante que verifique la cobertura de su seguro antes de la cirugía.

En general, las mujeres que se van a someter a una mastectomía y/o a una disección de los ganglios linfáticos axilares permanecen en el hospital una o dos noches y luego regresan a su casa. Sin embargo, es posible que algunas mujeres deban permanecer brevemente en una unidad de observación durante 23 horas antes de regresar a su hogar.

Usualmente se hacen operaciones menos complejas como la tumorectomía y la biopsia del ganglio linfático centinela en un centro quirúrgico ambulatorio, y por lo general no es necesario pasar la noche en el hospital.

Puede que a usted se le coloque un vendaje sobre el área de la cirugía que se ajustará cómodamente alrededor de su pecho. Es posible que tenga uno o más drenajes (tubos de plástico o de goma) que salgan del seno o del área axilar, cuyo objetivo es eliminar la sangre y el líquido linfático que se acumulan durante el proceso de curación. A usted le enseñarán cómo cuidar los drenajes, lo que puede que incluya vaciar y medir el líquido, así como identificar los problemas que se necesitan informar al médico o a la enfermera. La mayoría de los drenajes permanece de una a dos semanas en el área. Cuando el volumen del drenaje disminuye hasta aproximadamente 30 cc (1 onza de líquido) diariamente, usualmente se quita el drenaje.

La mayoría de los médicos recomendará que comience a mover el brazo poco tiempo después de la cirugía para evitar la rigidez del mismo.

El tiempo de recuperación de la cirugía del cáncer de seno varía de una persona a otra y depende de los procedimientos realizados. La mayoría de las mujeres pueden regresar a sus actividades regulares dentro de 2 semanas después de una tumorectomía con disección de ganglios linfáticos axilares (ALND), mientras que puede tomar hasta 4 semanas después de una mastectomía. El tiempo de recuperación puede tomar más tiempo si también se realizó la reconstrucción, y puede tomar meses regresar a todas las actividades después de ciertos procedimientos. Debido a que los periodos de recuperación pueden variar, usted debe hablar con su médico sobre lo que puede esperar.

Incluso después de que su médico le permita regresar a su nivel de actividad regular, puede que aún sienta algunos efectos de la cirugía. Puede que usted sienta rigidez o algo de dolor durante algún tiempo. Es posible que sienta una sensación de rigidez en la piel del área de su pecho o axila. Estas sensaciones suelen aliviarse con el paso del tiempo. Algunas mujeres presentan dolor, entumecimiento u hormigueo en el pecho y el brazo que continua por mucho tiempo después de la cirugía. A esto algunas veces se le llama síndrome doloroso post-mastectomía, y se discute más adelante.

Muchas mujeres que se someten a una tumorectomía o mastectomía a menudo quedan sorprendidas del poco dolor que experimentan en el área del seno. Sin embargo, no se sienten tan complacidas con las sensaciones extrañas (adormecimiento, sensación de pellizco o tensión) que sienten en el área de la axila.

Pregúntele a un miembro del equipo de atención médica cómo debe cuidar el área de la cirugía y su brazo. Por lo general, se le proporcionarán a usted y a la persona que le cuida instrucciones por escrito sobre el cuidado después de la cirugía. Estas instrucciones deben incluir:

    • El cuidado de la herida quirúrgica y del vendaje.
    • Cómo supervisar el drenaje y cuidar los tubos del drenaje.
    • Cómo reconocer las señales de una infección.
    • Cuándo llamar al médico o a la enfermera.
  • Cuándo comenzar a usar el brazo y cómo hacer ejercicios con el brazo para evitar su rigidez.
  • Cuándo puede volver a usar un sostén (brasier).
  • Cuándo comenzar a usar una prótesis y qué tipo de prótesis usar (después de la mastectomía).
  • Qué comer y qué no comer.
  • El uso de medicamentos, entre ellos medicamentos contra el dolor y posiblemente antibióticos.
  • Todas las limitaciones de actividades.
  • Qué esperar respecto a las sensaciones o el adormecimiento en el seno y el brazo.
  • Qué esperar respecto a los sentimientos sobre la imagen corporal.
  • Cuándo acudir a su médico para una consulta de seguimiento.
  • Hablar con una voluntaria de Recuperación a su Alcance. Mediante este programa, una voluntaria especialmente capacitada que también ha padecido cáncer de seno puede proporcionar información, consuelo y apoyo .

La mayoría de las pacientes acude a su cirujano de 7 a 14 días después de la cirugía. Su médico le explicará los resultados del informe patológico y hablará con usted sobre la necesidad de tratamiento adicional. Si necesita más tratamiento, le pedirán que vea a un oncólogo clínico o a un oncólogo especialista en radiación. Si usted está considerando una reconstrucción del seno, es posible que también le envíen a un cirujano plástico.

Dolor crónico después de la cirugía del seno:

Después de la cirugía, algunas mujeres presentan dolor de origen nervioso (neuropático) en la pared torácica, la axila y/o el brazo que no desaparece con el pasar del tiempo. A esto se le llama síndrome doloroso post-mastectomía (PMPS) ya que se describió primero en mujeres que se sometieron a mastectomías, aunque también ocurre después de la terapia de conservación del seno. Los estudios han demostrado que entre 20% y 30% de las mujeres padecen síntomas de PMPS después de la cirugía. Los síntomas clásicos del PMPS son dolor y hormigueo en la pared torácica, la axila y/o el brazo. Puede que el dolor también se sienta en el hombro o en la cicatriz quirúrgica. Otros malestares comunes incluyen el adormecimiento, dolor agudo o repentino y picazón excesiva. En la mayoría de los casos, las mujeres con PMPS no indican que sus síntomas son graves.

Se cree que el PMPS está asociado con daño que sufren los nervios en la axila o el tórax durante la cirugía. Sin embargo, se desconoce qué lo causa. Las mujeres más jóvenes que se sometieron a una disección de ganglios linfáticos axilares (no sólo a una biopsia del ganglio linfático centinela) o quienes fueron tratadas con radiación después de la cirugía tienen una mayor probabilidad de presentar problemas con PMPS. Debido a que hoy día las disecciones de ganglios linfáticos axilares se realizan con menos frecuencia, el PMPS es menos común que en el pasado.

Es importante hablar con su médico sobre cualquier dolor que esté experimentando. El síndrome de dolor post-mastectomía puede ocasionar que no use su brazo de la manera en que debería, y con el tiempo puede perder la capacidad de utilizarlo de manera normal.

Este síndrome puede ser tratado. Los opioides o narcóticos son medicinas comúnmente usadas para tratar el dolor, pero no siempre surten buen efecto contra el dolor de origen nervioso. No obstante, existen medicinas y tratamientos que son eficaces para esta clase de dolor. Hable con su médico para conseguir el control que requiera contra su dolor.